Reanimación tras ahogamiento para el salvamento acuático y los servicios de emergencia y rescate

En los casos de ahogamiento, el paro cardiorrespiratorio suele ser hipóxico. Esto significa que la ventilación y la oxigenación tienen prioridad antes de que se aplique el protocolo clásico de compresiones primero de la reanimación cardiopulmonar.1
El éxito de la asistencia tras un accidente por ahogamiento depende de dos factores: el lugar del accidente, donde los socorristas suelen realizar las primeras maniobras de ventilación, y la coordinación con el servicio de emergencias y rescate, que se encarga de asegurar las vías respiratorias, la ventilación y la transferencia al hospital. A esto se suma la decisión sobre el transporte en caso de hipotermia concomitante.2
Reanimación tras ahogamiento: resumen de los aspectos más importantes
- Primero la ventilación: El paro cardiorrespiratorio tras un ahogamiento es consecuencia de la falta de oxígeno. Por lo tanto, la oxigenación tiene prioridad antes de que se aplique el protocolo habitual de compresiones primero de la reanimación cardiopulmonar.
- 5 ventilaciones, luego 30:2. Tras las 5 ventilaciones iniciales, se realiza la RCP en una proporción de 30:2 con uso precoz del DEA. Las compresiones torácicas solo son eficaces sobre una superficie firme, no en el agua.
- No perder tiempo: expulsar el agua de los pulmones no sirve de nada y retrasa la ventilación. La estabilización de la columna vertebral tampoco debe retrasar el inicio de la reanimación.
- El calor protege: debe quitarse la ropa mojada y aislar a la persona afectada. La reanimación debe continuar hasta que la temperatura corporal de la persona ahogada se haya normalizado, siguiendo la máxima: «Nadie está muerto hasta que está caliente y muerto».
- En caso de duda, acudir siempre al hospital: incluso tras una breve mejoría, ya que pueden producirse aspiración y un empeoramiento respiratorio tardío.
Por qué la reanimación tras un ahogamiento es diferente de la reanimación cardiopulmonar clásica
En la reanimación tras un ahogamiento, la ventilación es lo primero, ya que el paro cardiorrespiratorio se debe a la hipoxia. Por ello, el ahogamiento es una de las pocas excepciones en las que no se comienza con las compresiones torácicas, como suele ser habitual en la reanimación cardiopulmonar.1
La causa del paro cardiorrespiratorio es la falta de oxígeno, no el corazón en sí.2 De ello se deriva una consecuencia fundamental: el oxígeno debe llegar a los pulmones lo antes posible. 1,2
La directriz del Consejo Europeo de Reanimación (ERC, por sus siglas en inglés) adapta el protocolo estándar de forma específica. Si no hay respiración normal, la reanimación tras un ahogamiento comienza con 5 ventilaciones iniciales, antes de pasar a la RCP estándar en una proporción de 30:2.3
En el caso de los niños se aplica la misma modificación. También en este caso se realizan 5 ventilaciones iniciales antes de las primeras compresiones torácicas, ya que el mecanismo hipóxico no depende de la edad.1 Sin embargo, hay que tener en cuenta la proporción de compresiones: la reanimación profesional en niños se realiza en una proporción de 15:2.
Además, durante la reanimación tras un accidente por ahogamiento no es necesario extraer el agua de los pulmones. Los intentos de expulsar el agua supuestamente tragada no sirven de nada; al contrario, retrasan la ventilación y aumentan el riesgo de vómitos y aspiración. Por lo tanto, la ventilación inmediata siempre tiene prioridad.2
La estabilización de la columna vertebral tampoco debe retrasar la reanimación. Si se sospecha que hay un traumatismo, por ejemplo, tras un salto de cabeza en aguas poco profundas, se protege la columna cervical, pero no se retrasa el inicio de la reanimación. A continuación, se despejan con cuidado las vías respiratorias, por ejemplo, mediante la maniobra de Esmarch.4
Frase para recordar: ¡En caso de ahogamiento, reanime primero los pulmones!
Protocolo básico: primeros auxilios en caso de ahogamiento en cinco pasos
Los primeros auxilios en caso de ahogamiento siguen cinco pasos que se complementan entre sí, desde el rescate seguro hasta la ventilación temprana, pasando por la RCP y el uso del DEA. El mantenimiento de la temperatura corporal y la preparación para la transferencia acompañan todo el proceso.
Paso 1: Autoprotección, rescate, 112
La autoprotección es más importante que el rescate. Nunca nade sin protección para llegar hasta una persona que se está ahogando, ya que, de lo contrario, dos personas correrán peligro. Preste ayuda solo si puede hacerlo de forma segura. Siempre que sea posible, utilice un dispositivo de flotación, como un aro salvavidas, una boya de rescate o una pértiga.5
Al mismo tiempo, llame al número de emergencias 112 e indique la ubicación exacta, el número de afectados, así como su estado de conciencia y respiración. Si hay varios socorristas en el lugar, distribuya las tareas desde el principio: rescate, reanimación, desfibrilador y mantenimiento de la temperatura corporal.5
Paso 2: Comprobar el estado de conciencia y la respiración (≤10 s)
Tras el rescate, compruebe el estado de conciencia y la respiración. La comprobación de la respiración dura como máximo 10 segundos.1 Una respiración anómala —incluida la respiración entrecortada— es un signo de paro cardiorrespiratorio y da inicio a la reanimación.2
Si la persona está consciente y respira con normalidad, manténgala abrigada y vigílela de cerca hasta que lleguen los servicios de emergencias y rescate. Mueva a la persona lo menos posible y, a ser posible, en posición horizontal, para evitar la muerte durante el rescate por insuficiencia circulatoria.2
Paso 3: 5 ventilaciones iniciales
Si las vías respiratorias están despejadas, administre 5 ventilaciones iniciales de aproximadamente 1 segundo cada una, hasta que se observe un movimiento ascendente del tórax. Si se dispone de oxígeno, realice las ventilaciones con un 100 % de O₂. Evite las ventilaciones demasiado fuertes o rápidas, ya que pueden provocar insuflación gástrica y vómitos. Deje que la ventilación la realice personal de rescate cualificado, incluso en aguas poco profundas.5
Paso 4: RCP 30:2 + DEA
Tras las 5 ventilaciones iniciales, pase a la RCP estándar en una proporción de 30 compresiones torácicas por cada 2 ventilaciones. En adultos, se aplican entre 100 y 120 compresiones por minuto, una profundidad de compresión de entre 5 y 6 cm y la liberación completa de la presión tras cada compresión.1
El desfibrilador se utiliza en una fase temprana. Seque primero el tórax y coloque los electrodos correctamente. Si es posible, continúe con las compresiones mientras coloca los electrodos. Las compresiones torácicas eficaces solo se pueden realizar sobre una superficie firme, no en el agua.1
Paso 5: Preparar la conservación del calor y la transferencia
Quítele la ropa mojada a la persona, séquela y protéjala del enfriamiento con una manta y un protector contra el viento. Continúe con la reanimación hasta que se haga cargo el servicio de emergencias y rescate o hasta que se establezca una respiración estable y normal.2
En caso de duda, siempre es recomendable realizar una evaluación clínica, incluso tras un breve descanso. Para la transferencia se anotan los datos más importantes: tiempo aproximado bajo el agua, inicio de la reanimación, procedimientos aplicados y observaciones.4
Para el servicio de emergencias y rescate: vías respiratorias, RCE y transferencia
Cuando el servicio de emergencias y rescate se hace cargo del paciente, el enfoque pasa de las primeras ventilaciones a asegurar las vías respiratorias de forma permanente. Ahora son decisivos una ventilación controlada, un sistema de aspiración listo para su uso en todo momento y una transferencia al hospital estructurada.1
Vías respiratorias y ventilación
La ventilación se realiza con oxígeno al 100 %. El manejo de las vías respiratorias tiene como objetivo realizar una intubación endotraqueal temprana y una ventilación posterior con PEEP, ya que, tras un ahogamiento, a menudo se requieren presiones de ventilación elevadas.6
Debido a estas elevadas presiones de ventilación y al elevado riesgo de aspiración, los dispositivos de vía aérea supraglótica solo son adecuados de forma limitada.6 Tenga a mano un sistema de aspiración, pero utilícelo de forma selectiva: aspire únicamente cuando no sea posible ventilar de otra manera; no lo haga de forma preventiva ni de forma continuada.6
Tenga en cuenta desde el principio que pueden producirse vómitos frecuentes y aspiración. En caso de hipotermia concomitante, se aplica además lo siguiente: continúe con la reanimación hasta que se alcance una temperatura corporal normal en el hospital, siguiendo el principio de «Nadie está muerto hasta que está caliente y muerto».7
«Nadie está muerto hasta que está caliente y muerto»
En casos de hipotermia grave, el frío reduce la demanda de oxígeno del cerebro y, de este modo, puede protegerlo temporalmente de daños hipóxicos. En estos casos, los signos vitales suelen ser apenas perceptibles, aunque la muerte aún no se haya producido. Por ello, se continúa con la reanimación y la muerte solo se declara cuando el cuerpo ha recuperado una temperatura normal y los procedimientos siguen sin dar resultado.
Tras el RCE (compacto)
Tras el retorno de la circulación espontánea (RCE), la oxigenación es prioritaria. Evite de forma sistemática que se produzca una nueva hipoxia. Controle de manera rigurosa las vías respiratorias y la SpO₂, ya que tras un ahogamiento puede desarrollarse una insuficiencia respiratoria que llegue incluso al SDRA.6
Lista de comprobación para la transferencia del paciente (6 puntos)
Una transferencia estructurada agiliza la continuidad de la atención sanitaria. Se deben documentar y transmitir los siguientes 6 puntos:
- Duración de la inmersión (si se conoce)
- Hora de inicio del soporte vital básico/avanzado
- RCE sí/no, ritmo inicial
- Procedimientos: 5 ventilaciones, ciclos de RCP, descargas de desfibrilador
- Temperatura/hipotermia
- Aspiración, vómitos, estado de las vías respiratorias
Reanimación en caso de hipotermia
El agua fría suele conllevar una hipotermia. Por lo tanto, mantener el calor y manipular a la persona con cuidado forman parte de la reanimación.
Para todo el personal de emergencias
Quítele la ropa mojada a la persona, séquela y aíslela con una manta, un aislante para el suelo y un protector contra el viento. Continúe con la reanimación hasta que se haga cargo el servicio de emergencias y rescate o hasta que se establezca una respiración estable y normal.
Información adicional para el servicio de emergencias y rescate
En casos de hipotermia grave, el sistema de conducción cardíaco es inestable. Por lo tanto, mueva a la persona con cuidado y trasládela en posición horizontal para evitar la muerte durante el rescate. Una reanimación prolongada puede ser conveniente según el PNT local; no la interrumpa prematuramente: también en este caso es fundamental el principio de que «nadie está muerto hasta que está caliente y muerto».
En casos de hipotermia grave y reanimación prolongada, considere el traslado a un centro con atención avanzada, por ejemplo, para un recalentamiento extracorpóreo mediante ECMO, siempre conforme al protocolo del organismo responsable.6
Cuatro mitos comunes sobre la reanimación tras un ahogamiento
El siguiente resumen compara las ideas erróneas más extendidas con el procedimiento recomendado por las directrices:
| Mito/error | Correcto |
|---|---|
| Expulsar el agua de los pulmones | Ventilar de inmediato: cada segundo cuenta |
| Aspirar sin cesar | NSolo en caso de dificultad respiratoria; de lo contrario, ventilar |
| Ventilación demasiado agresiva | Volumen moderado, elevación visible del tórax |
| Terminar demasiado pronto | Hasta que se haga cargo el servicio de emergencias o se produzca la transferencia al hospital, o hasta que se estabilice la respiración normal |
Ventilación eficaz para la reanimación tras un ahogamiento: con WEINMANN
En caso de ahogamiento, una ventilación rápida y eficaz es decisiva para la oxigenación. Tanto en las zonas acuáticas, donde el servicio de salvamento acuático suele encargarse de las primeras maniobras de ventilación, como en los servicios de emergencias y rescate, que se encargan de asegurar las vías respiratorias. Para ambos ámbitos de intervención, WEINMANN reúne los componentes adecuados en las áreas de ventilación de emergencia y manejo de las vías respiratorias.
Vías respiratorias despejadas con ACCUVAC Pro
Tras un ahogamiento, el regurgitado y las secreciones suelen obstaculizar la ventilación. En estos casos, ACCUVAC Pro despeja rápidamente las vías respiratorias y se utiliza de forma selectiva para que la ventilación no se interrumpa más tiempo del necesario.
Ventilación rápida con un solo reanimador gracias a MEDUtrigger
Para las 5 ventilaciones iniciales y los ciclos posteriores en una proporción de 30:2, MEDUtrigger (disparador para la ventilación activada manualmente) permite que un único miembro del equipo de intervención realice la ventilación con máscara con oxígeno al 100 %, activada directamente desde la máscara, mientras mantiene libre la otra mano.
Intubación endotraqueal segura con MEDUVISION
El vídeolaringoscopio MEDUVISION facilita la intubación incluso en situaciones con poco espacio o inusuales. El ángulo de la pantalla, ajustable de forma flexible, permite realizar la intubación con pocos reflejos, mientras que la pantalla transflectiva allBRIGHT garantiza una gran visibilidad incluso bajo la luz solar intensa en la playa o junto a un lago.
Ventilación óptima durante la reanimación con CCSV
La CCSV (Ventilación Sincronizada con las Compresiones Torácicas, modo de ventilación propio de WEINMANN) sincroniza la ventilación con las compresiones torácicas. La CCSV garantiza una oxigenación significativamente mejor durante la reanimación que otros tipos de ventilación y ventila con presiones de ventilación y PEEP elevadas, sin afectar al retorno venoso 8,9
Preguntas frecuentes
Tradicionalmente se describen cinco fases:
- Sorpresa al percibir el peligro
- Retención respiratoria involuntaria (en algunos casos acompañada de laringospasmo reflejo)
- Pérdida de conciencia como consecuencia de la falta de oxígeno
- Convulsiones hipóxicas
- Muerte clínica con paro cardiorrespiratorio
Sin embargo, las directrices actuales consideran que el ahogamiento es un proceso continuo de deterioro respiratorio, y no una sucesión de fases estrictamente diferenciadas.
No hay una duración determinada. La reanimación debe continuar hasta que se restablezca la circulación espontánea, se haga cargo el servicio de emergencias y rescate o se inicie una respiración estable y normal. Especialmente cuando hay hipotermia asociada, está justificada una reanimación prolongada.
El «ahogamiento seco» es un término popular, aunque médicamente obsoleto, que se refiere a una asfixia provocada por un laringospasmo, en la que apenas llega agua a los pulmones. Desde el punto de vista técnico, hoy en día el ahogamiento se define de forma unánime como una alteración respiratoria provocada por la inmersión. Ya no se recomienda el uso de términos como «ahogamiento seco» o «secundario». Lo que sigue siendo relevante en la práctica es que las personas que presenten síntomas tras una emergencia acuática deben ser sometidas a seguimiento médico.
1 European Resuscitation Council (ERC), Leitlinien 2025, Kapitel „Ertrinken" (BLS/ALS); deutschsprachige Aufbereitung: FOAMio – ERC 2025. foamio.org/erc-2025/
2 MSD Manual, Profi-Ausgabe: „Ertrinken". https://www.msdmanuals.com/de/profi/verletzungen-vergiftungen/ertrinken/ertrinken
3 Notfall + Rettungsmedizin (Springer): Modifikation des Reanimationsablaufs bei Ertrinken – 5 Beatmungen vor Thoraxkompressionen. https://link.springer.com/article/10.1007/s10049-015-0097-6
4 AMBOSS SOP: Ertrinkungsunfall. https://www.amboss.com/de/wissen/ertrinkungsunfall-amboss-sop
5 Malteser: Erste Hilfe bei Badeunfällen und Ertrinken. https://www.malteser.de/aware/hilfreich/die-nasse-gefahr-erste-hilfe-bei-badeunfaellen-und-ertrinken.html
6 Thieme (Notfallmedizin up2date), Abstract: Ertrinkungsunfälle. https://www.thieme-connect.com/products/ejournals/abstract/10.1055/a-2364-7666
7 RD-Factsheets: Ertrinkungsnotfälle. https://rd-factsheets.de/fs/ertrinkungsnotfaelle/
8 Kill C, Galbas M, Neuhaus C, et al. Chest Compression Synchronized Ventilation versus Intermitted Positive Pressure Ventilation during Cardiopulmonary Resuscitation in a Pig Model. PLoS One. 2015;10(5):e0127759. doi:10.1371/journal.pone.0127759