Tratar adecuadamente una intoxicación por monóxido de carbono

Ventilación CPAP para EPOC

Intoxicación por monóxido de carbono: causas, síntomas y tratamiento

Cada año mueren en Alemania unas 500 personas a causa de un peligro invisible: la intoxicación por monóxido de carbono.1 Aunque sea la causa más frecuente de intoxicación mortal, se suele subestimar el potencial de riesgo derivado de este gas incoloro e inodoro.2 Y es que el cuadro clínico suele pasar desapercibido debido a los síntomas inespecíficos o incluso dar lugar a un diagnóstico erróneo, con la consecuente pérdida de un tiempo muy valioso. Especialmente alarmante: una intoxicación lenta por monóxido de carbono durante el sueño que puede ser mortal.

En este artículo arrojaremos luz sobre qué se debe hacer en caso de una intoxicación por CO y cómo los dispositivos de ventilación modernos de WEINMANN pueden contribuir de forma decisiva al tratamiento.

¿Qué es una intoxicación por monóxido de carbono?

Una intoxicación por monóxido de carbono es una intoxicación peligrosa y potencialmente mortal que se produce por la inhalación de concentraciones elevadas de monóxido de carbono (CO). De ahí que también se le denomine intoxicación por CO.

El monóxido de carbono se produce principalmente en procesos de combustión incompleta con un suministro de oxígeno insuficiente. Cuando el carbón, la madera, la gasolina, el petróleo o el gas se queman de manera incompleta, una parte del carbono se combina con el oxígeno para formar monóxido de carbono. La ecuación de la reacción es la siguiente:

2 C + O₂ → 2 CO 

El monóxido de carbono presenta una afinidad 200 veces mayor por la hemoglobina en comparación con el oxígeno, lo que conlleva que se una preferentemente el monóxido de carbono a las moléculas de hemoglobina. Cuando entra en la circulación sanguínea, bloquea los sitios de unión para el oxígeno en la hemoglobina. Esto provoca una hipoxia sistémica, que se caracteriza por un abastecimiento insuficiente de oxígeno a las células somáticas, lo que conlleva trastornos metabólicos y funcionales a nivel celular.

Causas de una intoxicación por monóxido de carbono

Las causas más frecuentes de una intoxicación por monóxido de carbono son:

  • Sistemas de calefacción defectuosos o con un mantenimiento inadecuado: entre ellos se incluyen calderas de gas, calefacciones de gasóleo, estufas y calentadores de agua.
  • Chimeneas y tubos de ventilación obstruidos: estos impiden que se elimine el monóxido de carbono, lo que produce una acumulación en el edificio.
  • Parrillas: las parrillas de carbón vegetal y las parrillas de gas pueden producir monóxido de carbono si se utilizan en espacios cerrados.
  • Incendios: en los incendios se produce monóxido de carbono por la combustión de materiales.
  • Gases de escape de los coches: los gases de escape de los coches son otra fuente importante de CO. Cuando un coche sigue funcionando en un garaje o en un espacio cerrado puede acumularse monóxido de carbono.

Importante: el monóxido de carbono puede penetrar incluso en el hormigón o en la piedra, por lo que las paredes de las casas no sirven como protección.

Síntomas de una intoxicación por CO

Los síntomas de una intoxicación por CO suelen ser variables, lo que dificulta el diagnóstico. Esto se debe a que, básicamente, una elevada concentración de monóxido de carbono en el aire pasa desapercibida. Y es que el CO es un gas incoloro e inodoro que normalmente no se percibe. 

La naturaleza traicionera de una intoxicación por monóxido de carbono también se pone de manifiesto en la similitud de los síntomas iniciales con los de otras enfermedades. Por eso puede ocurrir que esta se confunda erróneamente con infecciones víricas. Entre los primeros síntomas se incluyen:

  • Dolor de cabeza
  • Náuseas
  • Vómitos
  • Mareos
  • Sensación de debilidad

Estos indicadores pueden malinterpretarse fácilmente como una gripe o consecuencias de la fatiga. Entre los síntomas graves de intoxicación durante el transcurso se incluyen:

  • Trastornos de la vista
  • Insuficiencia circulatoria
  • Desvanecimiento
  • Confusión
  • Dificultad respiratoria
  • Paro cardiorrespiratorio

Tratamiento de una intoxicación grave por monóxido de carbono

En el tratamiento de una intoxicación grave por monóxido de carbono la prioridad es la rápida reoxigenación del paciente con oxígeno altamente concentrado para la disociación del complejo CO-hemoglobina y el restablecimiento de la capacidad de transporte de oxígeno.

En fases agudas es necesario realizar una ventilación invasiva para maximizar la oxigenación y acelerar la eliminación de CO. La duración de la ventilación depende de la toxicocinética individual y puede ascender a varias horas o incluso días.

En algunos casos, una ventilación no invasiva puede ser incluso más eficiente que una oxigenoterapia pura. Como demuestra un estudio de Caglar B. et al, del año 2019, en caso de una intoxicación por monóxido de carbono aguda, una terapia Continuous Positive Airway Pressure (presión positiva continua en las vías respiratorias, CPAP) puede eliminar el monóxido de carbono más rápido que la simple inhalación de oxígeno. 

Tras la atención primaria, es fundamental monitorizar minuciosamente los signos vitales, como la frecuencia respiratoria, la tensión arterial y la saturación de oxígeno en sangre, para garantizar que la intoxicación se supere mediante el tratamiento y que mejore la función respiratoria del paciente. 

Ya que una intoxicación también puede afectar al sistema cardiovascular, los valores cardíacos deben monitorizarse mediante ECG, a fin de descartar complicaciones cardíacas secundarias o abordarlas de forma preventiva. En cuanto la persona afectada se haya estabilizado, una gasometría puede proporcionar información sobre el grado de gravedad de la intoxicación y servir como base para la evaluación del transcurso posterior del tratamiento.

En caso de una intoxicación grave por CO, se recomienda realizar una oxigenación hiperbárica (HBO).3 Mediante la aplicación de oxígeno al 100 % en condiciones hiperbáricas, la oxigenoterapia hiperbárica puede cuadruplicar la ruta de difusión de oxígeno y aumentar la oxigenación de tejidos.4

Dispositivos de WEINMANN en intoxicaciones por CO

En caso de una intoxicación por CO, un tratamiento fiable e inmediato es decisivo para estabilizar las funciones vitales y contrarrestar los daños a largo plazo. Los dispositivos de ventilación de WEINMANN ayudan a realizar una terapia dirigida mediante funciones avanzadas de ventilación y monitorización.

La ventilación requiere una adaptación individualizada al grado de gravedad de la intoxicación. Los dispositivos MEDUMAT Standard² y MEDUVENT Standard ofrecen modos de ventilación invasiva y no invasiva y permiten llevar a cabo una terapia CPAP, que puede mejorar significativamente el resultado del paciente. Gracias a la representación integrada de los parámetros respiratorios para la monitorización de la frecuencia respiratoria, pueden controlarse los datos del paciente y puede evaluarse la eficacia de la terapia.

 MEDUMAT Standard² amplía la gama con la capacidad de monitorizar la concentración de CO₂ en sangre.

Además, MEDUCORE Standard² permite supervisar de manera continua la saturación de oxígeno mediante la medición de SpO₂ y favorece una monitorización efectiva de la tensión arterial mediante la medición PANI automática. Además, el dispositivo de ECG portátil integrado para ECG de 6 y de 12 derivaciones permite evaluar ampliamente la función cardíaca, a fin de identificar complicaciones cardiovasculares en una fase temprana.

Las ventajas de los productos de WEINMANN en un vistazo:

  • Modos de ventilación invasiva y no invasiva
  • Terapia CPAP
  • Monitorización de signos vitales
  • Medición de CO₂
  • Medición de SpO₂
  • Medición PANI
  • ECG de 6 y de 12 derivaciones
  • Compacto y portátil
  • Ideal para la medicina de emergencias y los servicios de emergencias y rescate