Reanimación

En Alemania, el paro cardiorrespiratorio extrahospitalario es una de las tres causas de muerte más frecuentes. Cada año, los servicios de emergencias y rescate acuden unas 120.000 veces a dichos casos, y en aproximadamente la mitad de estas intervenciones se inician medidas de reanimación. El índice de supervivencia en estos casos de emergencia se sitúa en torno al 11 %.1
Los innovadores dispositivos de WEINMANN ayudan a realizar un tratamiento conforme a las directrices durante la reanimación cardiopulmonar (RCP), independientemente del nivel de experiencia. Acompañan y ayudan de forma activa en cada fase de la reanimación, tanto en la ventilación como en la desfibrilación.
¿Qué es reanimar?
La palabra «reanimar» proviene del latín redanimāre y significa «volver a dar alma, aliento o vida».
Cuando una persona sufre un paro cardiorrespiratorio repentino, es necesario realizar una reanimación. La persona afectada no es capaz de reaccionar o se encuentra inconsciente.
Otro síntoma es la ausencia de una respiración normal o la aparición de actividades respiratorias anómalas, como una respiración agónica. Además, los movimientos espasmódicos al principio pueden ser un indicio de paro cardíaco.
La reanimación desempeña una función clave en la medicina de emergencias prehospitalaria, ya que por cada minuto que pasa sin que se realicen medidas de reanimación, las posibilidades de supervivencia disminuyen en un 7–10 %.2
¿Qué es la RCP?
En medicina, RCP son las siglas de reanimación cardiopulmonar y designan una medida de salvamento que se realiza cuando una persona tiene un paro cardiorrespiratorio. Durante esta emergencia médica, el corazón de la persona deja de latir repentinamente, lo que requiere un tratamiento urgente.
La reanimación cardiopulmonar debe iniciarse inmediatamente y comprende el masaje cardíaco y la ventilación para mantener el flujo de sangre hacia los órganos vitales y suministrar oxígeno a los pulmones.3
En el marco de una RCP son relevantes las siguientes medidas terapéuticas:
- Soporte vital básico (SVB): la RCP puede y debe realizarse también por profanos en caso de que no haya personal médico especializado in situ. Porque lo más importante durante una emergencia es que cualquier ayuda es mejor que ninguna y aumenta las posibilidades de supervivencia
- Soporte vital avanzado (SVA): las medidas de salvamento avanzadas4 son procedimientos especializados llevados a cabo por personal médico especializado que cuenta con la debida formación. Estas abarcan la administración de medicamentos, las evaluaciones de ECG, la desfibrilación y la intubación.
- Tratamiento de la causa subyacente: el objetivo es identificar y tratar las causas reversibles del paro cardíaco.
Objetivos de la reanimación cardiopulmonar
El objetivo principal de la reanimación cardiopulmonar en caso de parada cardiorrespiratoria es restablecer la circulación sanguínea lo más rápido posible con el fin de transportar suficiente oxígeno a los órganos y mantener el riego sanguíneo. Hasta que se pueda tratar la causa de la parada cardiorrespiratoria, deben evitarse posibles daños irreparables con la RCP, especialmente en el corazón y el cerebro.
¿Qué indicaciones puede requerir la reanimación?
Si un paciente necesita que se le realice una reanimación fuera del hospital, se habla de un paro cardiorrespiratorio extrahospitalario, también denominado «out-of-hospital cardiac arrest» (OHCA).
Las siguientes causas pueden dar lugar a un paro cardíaco:
- Síndrome coronario agudo: el síndrome coronario agudo se produce por la obturación de una arteria coronaria.
- Cardiopatía coronaria: en el caso de una cardiopatía coronaria, también denominada cardiopatía isquémica crónica, los vasos sanguíneos coronarios que suministran oxígeno al corazón están calcificados y se originan estrechamientos u obturaciones. Se trata de la causa de muerte más frecuente en Alemania.5
- Trastorno circulatorio agudo (isquemia): una isquemia aguda se produce debido a una embolia. Como consecuencia, no se suministra suficiente oxígeno y nutrientes al tejido adyacente y los productos metabólicos perjudiciales no se pueden eliminar.
- Inflamación de miocardio (miocarditis): en una inflamación de miocardio se ven afectadas las células del tejido del miocardio. Puede originarse por factores víricos, bacterianos o autoinmunológicos y menoscabar la función contráctil del corazón.
- Traumatismo grave: distintos traumatismos, como lesiones penetrantes en la zona del cuello y el tórax, un tórax inestable o heridas abiertas en el cráneo pueden provocar una insuficiencia cardiorrespiratoria.4
- Edema pulmonar: la causa principal de un edema pulmonar no suele estar en los pulmones en sí, sino en el corazón. Si el corazón deja de bombear de forma eficiente, se produce una congestión sanguínea y penetra líquido en el tejido pulmonar. La acumulación de líquido en los pulmones provoca un menoscabo notable del intercambio de gases, lo que puede dar lugar a una hipoxia y a un paro cardiorrespiratorio.
Desarrollo de la reanimación según la cadena de supervivencia
- La cadena de supervivencia6 describe la prioridad de las medidas de supervivencia que se ejecutan durante la reanimación. El algoritmo de reanimación tiene como objetivo una reacción rápida y efectiva en caso de paro cardiorrespiratorio.
- 1. Detección inmediata del paro cardiorrespiratorio y activación inmediata del sistema de llamada de emergencia.
- 2. Reanimación cardiopulmonar temprana con énfasis en un masaje cardíaco de alta calidad y una ventilación suficiente.
- 3. Desfibrilación rápida en caso de ritmos cardíacos tratables con descargas.
- 4. Reanimación avanzada por parte de los servicios de emergencias y rescate y otros profesionales sanitarios, incl. la ventilación.
- 5. Atención posterior tras un paro cardíaco para la estabilización de pacientes y una monitorización de las funciones vitales.
- 6. Recuperación como tratamiento a largo plazo, observación y rehabilitación de la persona afectada.
Medidas de reanimación
El tratamiento de la reanimación se basa en un enfoque diferenciado que distingue entre medidas básicas (soporte vital básico (SVB)) y medidas avanzadas (soporte vital avanzado (SVA)). Mientras que entre las medidas básicas se incluyen medidas de primeros auxilios que se pueden llevar a cabo por parte de profanos, las medidas avanzadas abarcan intervenciones médicas más complejas que requieren la intervención de personal instruido.
El European Resuscitation Council (ERC) establece directrices para las medidas de reanimación.2 Las siguientes directrices son aplicables a las medidas básicas:
- 1. Vérifier : déterminer si une réanimation cardio-pulmonaire est nécessaire. Si la victime est inconsciente, lui parler et la secouer pour tester si elle réagit et vérifier si elle respire normalement.
- 2. Appeler : prévenir les services de secours.
- 3. Comprimer : commencer les compressions thoraciques. La RCP par compression seule, ou « Hands-only CPR », est très répandue chez les non-initiés, il s’agit d’un massage cardiaque sans ventilation qui atténue les réticences.
- 4. DAE : chercher un défibrillateur automatisé externe (DAE) et suivre les instructions du dispositif. Il ne faut pas pour autant interrompre la réanimation : si une deuxième personne est disponible, elle devrait se charger de trouver un DAE.
- 5. Apprendre : formation à la RCP.
Las medidas básicas están pensadas principalmente para personas sin formación médica. Las medidas avanzadas se enlazan con estas, pero deben realizarse por parte de personal experimentado.
Las recomendaciones de las directrices del European Resuscitation Council (ERC)7 y de la American Heart Association (AHA)8 para las medidas de reanimación avanzadas9 pueden resumirse como sigue:
1. Compresión torácica de alta calidad y desfibrilación temprana: cada minuto que pasa sin que se ejecute la desfibrilación reduce las probabilidades de supervivencia en aproximadamente un 10 %. Por tanto, es fundamental ejecutar inmediatamente, si estuviera indicado, un masaje cardíaco de alta calidad con una frecuencia de 100 a 120 compresiones por minuto y de 5 a 6 cm de profundidad de compresión en combinación con una desfibrilación sin demora. La desfibrilación se utiliza sobre todo en caso de taquicardia ventricular sin pulso (TVsp) y fibrilación ventricular (FV).
2. Tratamiento de las causas reversibles: un factor importante es la detección temprana y el tratamiento de las causas reversibles de un paro cardiorrespiratorio, tanto de forma intrahospitalaria como prehospitalaria.
3. Gestión de las vías respiratorias y ventilación: las nuevas directrices se centran en garantizar una ventilación eficaz. Durante la ventilación debe administrarse la máxima concentración de oxígeno posible. Para asegurar la respiración hay que realizar una gestión básica y avanzada de las vías respiratorias. En el caso de que las vías respiratorias no estén aseguradas, la compresión torácica y la ventilación se realizan en una relación 30:2.
Cada ventilación debe durar aproximadamente 1 segundo y producir una elevación visible del tórax. Si no se puede o no se desea realizar la ventilación, también pueden ejecutarse compresiones continuas con una frecuencia mínima de 100/min. La intubación debe realizarse únicamente por parte de usuarios experimentados con un alto índice de éxito (más del 95 % en 2 intentos de intubación). La ventilación debe llevarse a cabo una vez aseguradas las vías respiratorias, con una frecuencia de ventilación de 10 respiraciones por minuto y un volumen tidal de 6–7 ml por kg de peso corporal.
No existe ninguna recomendación concreta en cuanto al modo de ventilación o a la forma de ventilación (manual o mecánica). Para la ventilación mecánica con las máximas presiones de ventilación posibles y los ajustes anteriormente indicados se recomienda el uso de un modo controlado por volumen. No obstante, la evidencia sigue siendo escasa. No se ofrece ninguna recomendación a la hora de escoger la mejor estrategia de ventilación durante la compresión torácica mecánica.
4. Adrenalina durante la reanimación:
La recomendación incluye:
- 1 mg de adrenalina tan pronto como sea posible en caso de ritmos no desfibrilables
- 1 mg de adrenalina tras la tercera descarga en caso de ritmos desfibrilables
- La administración de 1 mg de adrenalina debe repetirse cada 3–5 minutos mientras se apliquen las medidas avanzadas.
5. RCP extracorpórea (eRCP): si las medidas avanzadas convencionales siguen sin dar resultado, se recomienda la eRCP como posible opción.
Esquema de la secuencia de reanimación en niños
Un colapso repentino debido a una enfermedad cardiovascular se da muy rara vez en niños. En la mayoría de los casos, es un problema respiratorio o circulatorio persistente el que da lugar a un paro cardiorrespiratorio.
De forma similar al caso de los adultos, en la reanimación de niños la prioridad es la ventilación y las compresiones torácicas. El esquema ABC sirve a modo de guía para el soporte vital básico pediátrico (SVBP). La atención primaria se realiza, por lo tanto, en el siguiente orden:
A (Airway): despejar las vías respiratorias,
B (Breathing): ventilación,
C (Circulation): compresiones torácicas.
Dado que en el caso de los niños es más probable una causa respiratoria, la reanimación cardiopulmonar se inicia con cinco ventilaciones iniciales. Los ayudantes experimentados deben ejecutar la RCP en una relación 15:2. La ventilación suele realizarse mediante ventilación con resucitador manual. Si el tratamiento resulta inefectivo, puede introducirse un dispositivo supraglótico de asistencia de las vías respiratorias.
Recomendaciones especiales para la gestión de las vías respiratorias y la ventilación durante la RCP
Las recomendaciones específicas del ERC hacen referencia a la gestión de las vías respiratorias y la ventilación durante la RCP. Debe comenzarse con las medidas básicas para las vías respiratorias y, si fuera necesario, deben intensificarse las medidas progresivamente.
En caso de que las vías respiratorias no estén aseguradas, la compresión torácica y la ventilación se realizan en una relación 30:2. Durante la RCP debe administrarse la concentración más alta posible de oxígeno inspiratorio. Cada ventilación se realiza aproximadamente durante más de 1 segundo, hasta que sea visible claramente una elevación de la caja torácica. La ventilación no debe interrumpir las compresiones torácicas durante más de cinco segundos.
Para la intubación endotraqueal, la compresión torácica debe interrumpirse durante el menor tiempo posible, idealmente durante menos de 5 segundos. Si está disponible, debe priorizarse la videolaringoscopia a la laringoscopia directa. La capnografía, de uso obligatorio, debe confirmar la posición del tubo traqueal.
Tras la introducción de un tubo traqueal o un dispositivo de vía aérea supraglótica (DSG), se realiza la ventilación con una frecuencia de 10/min y un volumen tidal de 6–7 ml por kg de peso corporal y se continúa la compresión torácica sin interrupciones para la ventilación. En caso de que una fuga en el dispositivo de vía aérea supraglótica provoque una ventilación insuficiente, las compresiones deben complementarse nuevamente con la ventilación en una relación 30:2.
Encontrará una representación exhaustiva de las técnicas de ventilación durante la reanimación, especialmente en vías respiratorias aseguradas y no aseguradas, en nuestro artículo sobre la ventilación durante la reanimación.
Asistencia por parte de WEINMANN en la reanimación conforme a las directrices
Todos los dispositivos de WEINMANN cumplen los estándares del ERC y permiten un tratamiento conforme a las directrices. Asisten al personal médico con la debida formación durante la reanimación cardiopulmonar y durante la desfibrilación, lo que contribuye a la mejor recuperación posible del paciente.
MEDUtrigger
Durante la reanimación es importante disparar los impulsos de ventilación cuando sea necesario. Con el extraordinario dispositivo MEDUtrigger como alternativa a la ventilación con resucitador manual, WEINMANN consigue hacer que esto sea posible durante la ventilación mecánica: el dispositivo se coloca directamente en la máscara y se conecta con un cable al dispositivo de ventilación. Pulsando brevemente la tecla se inicia un impulso de ventilación mecánico; manteniendo apretada la tecla por más tiempo, se administran dos impulsos de ventilación consecutivos conforme a las directrices, en un máximo de cinco segundos y con una presión y un volumen de ventilación preconfigurados.
MEDUMAT Standard2
El intuitivo dispositivo de ventilación MEDUMAT Standard2 destaca especialmente por su innovadora función CCSV (Ventilación Sincronizada con las Compresiones Torácicas). Esta función de ventilación controlada por presión optimiza la ventilación y la perfusión de pacientes intubados durante un paro cardiorrespiratorio.
Para ello, la ventilación se sincroniza automáticamente con el masaje cardíaco. En la fase de compresión se dispara un impulso de ventilación de pequeño volumen controlado por presión mientras se produce la espiración en la fase de descompresión.
Esto da lugar a que tanto la presión intraoral como la arterial aumenten durante la fase de compresión. Lo que a su vez da lugar a un mejor suministro de sangre oxigenada al sistema cardiovascular.
En la fase de descompresión se favorece el retorno venoso a través de la espiración. De esta forma, el dispositivo de ventilación está optimizado especialmente para su uso en la reanimación.
En combinación con MEDUtrigger, el proceso de reanimación se puede apoyar de forma óptima con MEDUMAT Standard².
MEDUVENT Standard
Gracias a su peso y tamaño reducidos, MEDUVENT Standard es el dispositivo ideal para realizar una ventilación en el lugar de intervención. El MEDUtrigger integrado garantiza una ventilación manual segura en el modo 30:2. Una vez aseguradas las vías respiratorias puede conmutarse fácilmente a una ventilación continua. Esto hace posible que el dispositivo realice una ventilación conforme a las directrices durante la reanimación.
MEDUCORE Standard²
Con MEDUCORE Standard² pueden implementarse medidas avanzadas de manera eficiente. El monitor/desfibrilador permite una monitorización exhaustiva del paciente, incluidos los parámetros vitales y el ECG de 12 derivaciones. A partir de esta información, pueden tomarse decisiones bien fundamentadas sobre la necesidad y la ejecución de una desfibrilación.
3 Larsen, R. (2012). Kardiopulmonale Reanimation. In: Anästhesie und Intensivmedizin für die Fachpflege. Springer, Berlin, Heidelberg.
4 Notfall Rettungsmed 2021 · 24:406–446 doi.org/10.1007/s10049-021-00893-x Approved: April 20, 2021 Published online: June 8, 2021 © European Resuscitation Council (ERC), German Resuscitation Council (GRC), Austrian Resuscitation Council (ARC) 2021, corrected publication 2021; https://cprguidelines.eu/assets/guidelines-translations/ALS_LL_2021.pdf
6 https://cpr.heart.org/en/resources/cpr-facts-and-stats/out-of-hospital-chain-of-survival
7 https://www.cprguidelines.eu/
9 https://www.grc-org.de/files/Contentpages/document/ALSAlgoGRC15.08.2022.pdf